jueves, 21 de agosto de 2008

(...)

Sufro profundamente. La necesidad, ya crónica, de escribir y la ausencia de conjugaciones se está volviendo en mis horas un parto sin hijo, una mano sin caricias, una blasfemia sin palabras. Tanto por decir y las hojas que lloran mis mismas lágrimas de impotencia y esta puta soledad tan sola... Tan lejana de las letras. Soledad sentada en un tiempo sin tiempo. Maldita soledad verbal que abarca mi núcleo y lo posee.

El hombre del hacha que rompió mi cosmos para que resurja de la misma nada y vaya pariendo elefantes alados y mariposas, ríos para los pies y árboles de ideas, flores; las más bellas flores! De capullos exuberantes, de majestuosa miniatura...

Ganas eternas de escribir! Inexpresión que convierte a mis uñas en la lima de un preso, en la ilusa ganas de escapar como sea, como salga sin importancia del después; con esa locura bailando en torno a los sesos... La sensación de que ya todo está dicho y mis rayones intentando dibujarte la piel... Buscando como un ciego tu textura y los sentidos sintiendo todo lo que se puede sentir.

Me duelen las palabras que salen, me quiebra este no ser escritora y deber escribir, deber: obligación impuesta desde afuera y adentro... Mi universo chorrea sangre mientras mi mano acaricia al hombre o quizás lo haga a su hacha, entre tanto dolor y tantas gotas rojas de mi interior no logro distinguir que es lo que está cortándome la piel.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

La verdad es que esta muy bueno lo que escribis, mas alla de toda la tristeza que representa, el sentimiento que pones en las palabras es muy fuerte y emotivo.

Segui escribiendo asi!

Hole in my Soul dijo...

Y ayer ella se había llenado los dedos anudados de palabras, pero no pudo exponerlas, porque cerró los ojos unos minutos y perdió la noción del tiempo y lugar. Pero regresó hoy con menos palabras que ayer, pero con el sentimiento de siempre.
Ay Mariana, sos tremenda escribiendo, y yo que juego con los cabellos de mis palabras enemigas y tironeo esos cabellos salvajes, y así empiezan a salir las palabras, pero no salen de la forma que yo quisiera.
Estoy mareada, tengo cosas por hacer, mis uñas esperan color, mi ropa un doblez, el reloj está corriendo y no por eso dejo de leer tus hermosas palabras.
Esperanza tiene demasiada suerte, te ayudó en una inspiración divina, y tiene la grata fortuna de ser tu amiga de años.

Como dijo quien me antecede, seguí escribiendo así.

Te quiero mucho Fragilinvencible.
Un beso enorme.

NiñaMurciélago (A ver si sabés de dónde saqué eso, yo sólo sé que me enamoré otra vez)

Anónimo dijo...

ta bueno este..!